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Inspiración francesa en un bistro porteño
Martín Baquero es chef y, desde hace tres años, dueño de Almanza, el pequeño restaurante situado en una esquina de Palermo, Charcas y Godoy Cruz, donde pocos podían imaginar un éxito gastronómico. Pero la cocina respetuosa del producto, el servicio pausado -que permite disfrutar sin prisa-, y un ambiente agradable y relajado, pudieron más.
A la carta, acotada como en todo bistro, se agrega una sugerencia diaria del chef. En el desayuno y la merienda se disfruta de panes caseros y pastelería propia. La cocina tiene bases francesas, una parte italiana –heredada de su abuela Regina–,algunos rasgos peruanos -Baquero trabajó con Marcos Espinoza, chef de la embajada de Perú en Buenos Aires- y el toque argentino en el origen de los productos: mejillones y centolla de Tierra del Fuego (precisamente del puerto de Almanza), pescados de San Antonio Oeste, jabalí de Viedma (ciudad natal de Baquero), entre otros.
La cena se inicia con un paté untable de hígado de conejo, oporto y crocante de pan de nuez para acompañar los excelentes panes de la casa. Y antes del postre, sorprende Baquero con una copa de elaboración casera. Al partir, el comensal se lleva envuelto un pan recién salido del horno “para su desayuno de mañana”, todo un detalle.
La carta de vinos, breve y bien seleccionada. No encontrará allí un plato típico de la cocina porteña, pero sí preparaciones de una gastronomía local en crecimiento, a manos de un cocinero argentino que pone valor a productos de nuestro país. Algunos ejemplos: Causa de centolla fueguina, palta, papa, pimiento y ali-oli; ensalada de riñones de cordero y huevo poché sobre pan brioche, trillas marinadas al oliva con tabule oriental y hierbas frescas, codorniz rellena de higos, bondiola cocinada a fuego lento con especias con puré de batata y chutney de piña y manzana. También pastas caseras y rissotos.
Almanza. Godoy Cruz y Charcas, Palermo. Tel: 4771-2285
De martes a sábados, mediodía y noche. Lunes y domingos, sólo mediodía.